Historia

     La creación de esta Fundación, sin fines de lucro, nace el año 2011 y surge como una necesidad de poder ver crecer a nuestros hijos en plenitud sin sentirlos sobre exigidos y que vayan compartiendo con pares con características similares para que puedan ir generando grupos de pertenencia donde se desenvuelvan con autonomía y felicidad. A pesar de que consideramos que la integración o inclusión a colegios tradicionales es una muy buena idea, sentimos que aún como país no estamos preparados para una integración real y nuestros hijos no pueden desarrollar todo el potencial que tienen.
    Bajo esta mirada nace Fundación Almaluz que quiere entregar las herramientas escolares, cognitivas y sociales que le permitan a los niños desarrollar sus conocimientos y autonomía para que puedan desde su realidad y con sus pares, integrarse a la comunidad de la mejor manera posible.
     La inclusión es un ideal para la sociedad en general, pero puede existir el riesgo de que los niños no generen grandes lazos de amistad y tiendan a ir quedando más solos en todas las actividades organizadas para su edad. En cambio, un colegio sólo para niños con Síndrome de Down, puede ofrecer un ambiente cálido y fraterno, tranquilo, atento a sus necesidades personales: motrices, sociales, cognitivas, comunicativas…, que de ser desarrolladas, constituyen un gran respaldo para los niños y sus padres que sueñan con hacer de sus hijos, personas felices al servicio de otros.
     Lo anterior, se inserta en el marco valórico de que nuestra Fundación tiene la profunda convicción de que todo ser humano por ser hijo de Dios, tiene derecho a desarrollarse en plenitud, y así entregar a otros los mejor de sí. Ante los ojos de Dios, somos todos iguales. Somos los hombres, quiénes hemos creado la desigualdad y la discriminación.